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viernes, 3 de octubre de 2008

El regalo mejor

Qué se le puede dar a alguien que lo merece todo?

Ayer celebré tu cumpleaños tan pronto ví asomar el sol
Y en ese día tan glorioso fue cuando todo acabó.
Algo que empezó jugando, surgió el romance, nació la ilusión
Y así, como ilusión al fin, al soplar el viento se la llevó.

Ahora que ya nada importa, ahora que todo es fútil...

Pienso en tí todo el tiempo, y aun pienso
Que mi alma ahora sufre, no por desilusión, sino por querer tanto
Que dí tanto de mí por tí que ahora no me queda nada.
Y al mirar a mi interior veo el nidito donde tu amor reposaba...
Que todavía está.

Qué se puede hacer, qué se puede dar?

El mejor regalo que le puedes dar a alguien,
No es tu tiempo
El tiempo es una jarra vacía, lo valioso es con qué la llenas
Quizás sea la amistad
Pero no tuve tiempo de regalarle eso,
y el tiempo ya no queda, y quería darle algo mas grande.

Qué se le puede regalar, qué le puedo dar?

Ya entiendo el vacío de mi alma, ya comprendo mi desilusión
Quería regalarle algo grande, algo único, valioso, especial,
Algo que ella apreciara y lo pudiera atesorar
Porque el presente mas valioso no es el que te sobra,
Sino el que añoras.
Porque a alguien único le das algo único,
Definitivamente...
El mejor regalo que le puedes dar a alguien,

Tu corazón.

...Porque lo he considerado como el regalo mejor.

jueves, 17 de julio de 2008

Lo que yo quiero

Que nadie me conozca y que nadie me quiera.
Que nadie se preocupe de mi triste destino.
Quiero ser incansable y eterno peregrino,
Que camina sin rumbo porque nadie le espera.

Que no sepan de mi vida ni yo sepa la ajena.
Que ignore todo el mundo si soy triste o dichoso.
Quiero ser una gota de un mar tempestuoso
O en inmenso desierto un granito de arena.

Caminar mundo dentro, solo, con mis dolores.
Nómada, sin amigos, sin amor sin anhelos.
Que mi hogar sea el camino y mi techo sea el cielo,
Y mi lecho las hojas de algún árbol sin flores.

Cuando ya tenga polvo de todos los caminos,
Cuando ya este cansado de luchar con mi suerte,
Me lanzaré en la noche sin luna de la muerte
De donde no regresan jamás los peregrinos.

Y morir una tarde cuando el sol triste alumbre.
Descendiendo un camino,
O ascendiendo una cumbre,
Pero donde no haya quien me pueda enterrar.

Que mis restos, ya polvo,
Los disipen los vientos
Para cuando ella sienta remordimiento,
No se encuentre mi tumba ni me pueda rezar.

Héctor J. Díaz

viernes, 4 de abril de 2008

Puedo escribir los versos...

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo tambien la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo, sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, mas inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocio.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta, a lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos arboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo bronceado. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero talvez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
Y estos los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda.