miércoles, 31 de diciembre de 2008

Al Final de Cuentas...

“...Al andar se hace camino
Y, al volver la vista atrás,
Verás la senda que nunca
Has de volver a pisar.”


Se va un año mas, y con él se cierran etapas, se abren otras, y uno tiende a meditar sobre todas las cosas que hemos vivido.

En verdad, este ha sido un año especial, sino el que más, no sólo por todas las vivencias que discurrieron en él, sino por la forma en que afectó mi vida.

Es curioso como la vida te enseña cosas, y te pone en los puntos de reflexión más curiosos... yo, que por profesión y oficio vivo de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de playa en playa, todo el tiempo, no importa el día ni la fecha, me encuentro hoy, a escasos minutos de las doce de la medianoche, exactamente en el mismo lugar en que me encontraba a la misma hora del mismo día del año pasado! Ese coincidencial Dejá-vú me dejo la extraña sensación de que había sido sólo ayer cuando me encontraba, entre tanta gente, solo en la playa, bajo una noche fresca y estrellada, con una esperanza en la mente... el año que entra va a ser año!

Bueno, y en cierta forma lo fué.

Al caminar por la arena, contemplando el mar que mas bien parece un lago, cristalino y en la mas absoluta calma, y al sentir la brisa fresca con olor a mar rozándome la cara, pasó por mi cabeza, como un documental, todo lo que ocurrió luego de aquella noche... como si fuera ayer.

Recuerdo los planes de boda, la lista de invitados, la tela del traje, la sensación visceral de que no era lo correcto, y la discusión final que lo echó todo por la borda.

También me recordé del cansancio, ese cansancio que me llegaba hasta los huesos, hasta el alma...

Me acuerdo de las vacaciones que tanto quería disfrutar con mi pareja, para botar el estrés, ese agotamiento mental y emocional que me agobiaba, para re-encontrarnos y re-encontrar la razón de ese “nosotros”... y pasan por mi mente las tristes imágenes de mí esperándola en el hotel, mientras ella en cambio sacaba sus cosas del apartamento para mudarse con una amiga, en un lugar desconocido.

Aquí llegan los recuerdos de tristeza, de depresión, de grandes amigos (bueno, una gran amiga) que hicieron pequeñas cosas que significaron tanto... personas que estuvieron y hoy ya no están, personas que estuvieron y hoy aún están...

Recuerdo que abrí un blog...

Recuerdo como llegó ella a mi vida.

Ella llegó y entro, primero lentamente, luego súbitamente. Esa sensación, ese sentimiento nuevo, inexplicable, embriagador, inundó de repente mi mente y mi corazón, como si fuera ayer... Ella me sacó de mi inercia y me empujó hacia un destino nuevo, prometedor, me mostró el camino y me haló de la mano..

Recuerdo como ella salió de mi vida, el sabor amargo aun inunda mi boca.

Muchos recuerdos se quedaron sin escribir, muchas aventuras, muchas... pero recuerdo el mar, el amanecer mas bello que jamás he visto, el olor a mar mezclado con chocolate, el frío de la madrugada, el calor de sus abrazos, su dulzura, su tierna voz... a veces la vida nos sorprende, mostrándonos lo que hubiera sido si alguien hubiese aparecido sólo un poquito antes...

Ya el año agoniza, sus minutos son escasos y están bien contados, como aquel viejo patriarca que lentamente muere, y sus deudos se reúnen en torno a él esperando sólo su muerte para tomar posesión de su herencia.

Y yo, en la playa, contemplando la gente gozando, viendo sus relojes, cantando y bailando, miro al cielo, contemplo las estrellas y me doy cuenta que, al igual que aquella vez, el año termina como empezó... con una esperanza.

La felicidad no es la meta, es el camino.

...al final de cuentas.

FELIZ AÑO 2009!!!